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El PT vuelve a traicionar a la 4T: vota en contra de la Reforma Electoral de Sheinbaum

CIUDAD DE MÉXICO. – En una maniobra que debilita la unidad del bloque histórico y pone frenos a la profundización de la democracia participativa, el Partido del Trabajo (PT) consumó una nueva claudicación parlamentaria. Pese a la aprobación general de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la bancada petista se alineó tácticamente con la derecha para mutilar aspectos clave del proyecto original en la Cámara de Senadores.

Con 87 votos a favor y 41 en contra, el pleno del Senado alcanzó la mayoría calificada necesaria para reformar la Constitución Política. Sin embargo, el triunfo del pueblo se vio empañado por la reserva presentada por la senadora Lizeth Sánchez García (PT), quien lideró el retroceso al exigir la supresión de los cambios al artículo 35 constitucional, impidiendo que la revocación de mandato se integrara plenamente como un mecanismo ágil de control popular.

La retórica del pretexto frente a la voluntad popular

Bajo el argumento de evitar una supuesta “distorsión democrática”, el PT frenó la posibilidad de unificar procesos electorales, una medida diseñada por el Ejecutivo para potenciar la participación ciudadana y reducir los costos de la democracia formal. Aunque el líder del PT, Alberto Anaya, intentó matizar la traición declarando una supuesta lealtad a la presidenta Sheinbaum de cara a 2027 y 2030, en los hechos, su bancada votó para mantener el statu quo de la figura de revocación de mandato, limitando su alcance transformador.

En contraste, la senadora Martha Lucía Micher (Morena) defendió la esencia de la reforma, señalando que el poder popular debe dejar de ser una figura simbólica para convertirse en una herramienta real de escrutinio frente al ejercicio del mando.

Avances contra la burocracia dorada

Pese al sabotaje en el artículo 35, la reforma logra asestar golpes contundentes a los privilegios de la casta electoral:

La derecha y el PT: Coincidencias en el freno

Mientras que la derecha radical, representada por el PAN y el PRI, mantuvo su narrativa de “concentración de poder” para proteger sus feudos locales, el papel del PT resulta alarmante para las bases de la transformación. Al fragmentar el voto en lo particular, el PT no solo le da oxígeno a los argumentos de la oposición, sino que ralentiza la transición hacia un modelo electoral verdaderamente democrático y menos oneroso para el pueblo mexicano.

El dictamen, ahora enviado a la Cámara de Diputados, marca una victoria política para la administración de Sheinbaum, pero deja una lección clara sobre las fisuras internas y las lealtades vacilantes de aliados que, en los momentos de definición constitucional, prefieren el cálculo político que el avance irrestricto de la soberanía popular.

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