- Teherán acusa a Israel y EE.UU de generar inseguridad en la región y advierte que el tránsito por el estrecho de Ormuz se hará bajo control persa y a la vez señaló que “ningún país podrá emplearlo para lanzar ataques contra Irán”.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei , afirmó este lunes 16 de marzo que el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto a ningún país que busque agredir a Irán, en medio del aumento de tensiones tras los recientes bombardeos contra la nación persa.
Baghaei declaró que el tránsito marítimo por el estrecho se realizará bajo condiciones especiales , debido a la “inseguridad creada por Israel y Estados Unidos en la región”. Añadió que las fuerzas armadas iraníes controlan completamente el paso estratégico, y que “ningún país podrá emplearlo para lanzar ataques contra Irán”.
El portavoz sostuvo que Irán, como país costero, tiene el derecho de garantizar su seguridad nacional y de impedir el uso indebido de la vía marítima por actores que consideren agresores . Según Baghaei, Teherán “ha sido históricamente la garantía del tránsito seguro” en dicha zona, el cual afirmó, se ha visto afectado por las acciones violentas de Israel y Estados Unidos, a quienes responsabilizó por las actuales condiciones de inestabilidad, luego del bombardeo del 28 de febrero que provocó la muerte del líder supremo Alí Jameneí , así como de altos mandos militares y familiares del Ayatolá .
En paralelo, el Cuartel General Jatam al-Anbia de Irán mantuvo el domingo 15 de marzo, la alerta máxima frente a la presencia naval estadounidense en aguas internacionales. El portavoz militar, teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, calificó al portaaviones USS Gerald Ford como “una amenaza directa a la seguridad nacional”.
Teherán reiteró su capacidad de respuesta inmediata y advirtió que cualquier intento de escalada por parte de Washington será respondido con firmeza, en defensa de su integridad territorial y la estabilidad regional.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un llamado a diversas potencias mundiales a sumarse a las fuerzas estadounidenses para mantener “abierto y seguro” el estrecho de Ormuz, zona clave para el transporte de crudo, ante el aumento del precio del petróleo generado por el ataque militar perpetuado por el régimen israelí en conjunto con Estados Unidos contra Irán.
En una publicación en su red social Truth Social, el mandatario expresó: “Espero que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países afectados por esta restricción artificial envíen barcos a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza por parte de una nación que ha sido totalmente decapitada”.
El conflicto se originó cuando Irán tomó el control del estrecho de Ormuz como medida de represalia a las acciones militares estadounidenses, lo que ha limitado el tránsito por la vía marítima por donde circula aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo. Este bloqueo ha tenido consecuencias directas en el incremento del precio del crudo y ha impulsado la solicitud de Trump para obtener apoyo internacional.
Frente al llamado de Washington, el Gobierno de China se pronunció por medio de su portavoz en Estados Unidos, Liu Pengyu, quien afirmó que “todas las partes tienen la responsabilidad de garantizar un suministro de energía estable y sin obstáculos”, y que su país “ayudaría a lograr una desescalada entre las partes”.
En Europa, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, indicó que su nación “no será parte activa de esta confrontación” y que espera mantener conversaciones con Washington e Israel “cuando finalice el conflicto para abordar temas de seguridad en la región”. Wadephul añadió que “la seguridad en el estrecho de Ormuz y en el mar Rojo llegará cuando haya una solución negociada y cuando se dialogue con los iraníes”.
Desde Australia, la ministra de Transporte, Catherine King, confirmó que el país no enviará buques de la Armada al estrecho de Ormuz, precisando que “no se ha recibido ninguna petición formal para enviar un navío militar”. Añadió que “Australia ha sido clara en el tipo de contribución que ofrecería en este contexto”, descartando una participación directa.
Por su parte, Japón rechazó los rumores sobre un despliegue militar en la zona tras la solicitud de Estados Unidos. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, declaró que “dado que todavía no se nos ha solicitado formalmente, resulta difícil responder a una suposición”. Añadió que su Gobierno “está evaluando cómo proteger los buques y tripulaciones japonesas dentro del marco legal vigente”.
De acuerdo con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Aragchi, Teherán ha recibido solicitudes de varios países para garantizar un paso seguro para sus embarcaciones, pero indicó que “esa es una decisión que corresponde a las fuerzas armadas iraníes”. Actualmente, alrededor de 1.000 buques petroleros permanecen varados en la zona sin poder atravesar el estrecho, mientras que desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, se han registrado diez ataques o denuncias de ataques a petroleros.
Hasta ahora, la respuesta internacional al llamado de Trump ha sido limitada, mientras las tensiones en el estrecho de Ormuz continúan impactando en la estabilidad energética mundial.
Con información de teleSUR / Al-Jazeera

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