Bajo la imputación de “dictador” perpetrada contra el presidente Nicolás Maduro anida una amalgama distorsiva con los signos más densamente cargados de intencionalidad ideológica en la guerra sucia mediática contemporánea.
“No a la intervención”, llamó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante el incremento de las tensiones en Venezuela luego de la amenaza del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, que ayer declaró al gobierno de Nicolás Maduro como “organización terrorista extranjera”.
Maduro confirmó que «seguirá el comercio de nuestro petróleo y nuestras riquezas naturales que pertenecen a su único dueño legitimo por siglos: el soberano pueblo de venezolano».
Los estadounidenses están preocupados por su democracia y justifican el uso de la fuerza para defender el resultado de una elección, han revelado dos encuestas.
Biden y Putin realizaron su segunda videollamada con tres semanas de diferencia para conseguir una salida diplomática a la grave crisis en Ucrania que está a punto de alcanzar los tintes dramáticos de aquellos 13 días de octubre de 1962 de la crisis de los misiles en Cuba en sus dos versiones.